Pesca furtiva y saqueo, amenazas para tortugas en las costas de Nayarit


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▲ Habitantes y activistas del municipio de Compostela, Nayarit, liberan tortugas de especies protegidas como golfina, verde, laúd y carey en la playa Los Naranjos.Foto La Jornada

Javier Santos

Corresponsal

Periódico La Jornada
Jueves 22 de julio de 2021, p. 27

Compostela, Nay., Las principales amenazas que enfrentan las tortugas en la costa nayarita son los pescadores furtivos que extienden sus redes de chinchorro hasta de 800 metros a orillas de la playa, donde quedan atrapadas y mueren asfixiadas, y los hueveros, que saquean los nidos del quelonio, aseguró el biólogo de la estación El Naranjo, Ricardo Villaseñor.

Destacó que el primero de julio comenzó la arribazón de tortugas a las costas nayarita, por lo cual ya se iniciaron los trabajos de recolección de nidos durante patrullajes nocturnos en cuatrimotos, así como la limpieza de playas y pláticas de concientización en hoteles de Nayarit y Puerto Vallarta, Jalisco, señaló Villaseñor.

Añadió que 99 por ciento de los quelonios llegan durante la noche y la madrugada cuando no hay gente, lo cual es aprovechado por pescadores furtivos, quienes tiran los chinchorros a menos de 20 metros de la playa. Los colocan a la cinco de la tarde y van por ellos a las cinco o seis de la mañana; entonces las tortugas que llegan en la noche se atoran en las redes y mueren. Es un problema muy grave el que tenemos con estos pescadores sin permisos.

Otro conflicto, resaltó, es con la gente que sigue robando aproximadamente 20 por ciento de los huevos.

Gran parte de las playas en las zonas hoteleras nayaritas son áreas de arribazón y la de Nuevo Vallarta ha registrado históricamente el mayor número de nidos en el corredor turístico, con más de 9 mil, así como más de 400 mil quelonios liberados por temporada, de acuerdo con el Programa de Conservación de Tortugas Marinas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

En la costa nayarita, desde Nuevo Vallarta hasta San Blas, existen más de una docena de campos tortugueros, donde nacen las crías de cuatro especies protegidas: golfina, verde, laúd y carey, aunque la primera es la que más presencia tiene en la región, ya que anida tres veces por año y deposita alrededor de 100 huevos por nido, de los cuales sobreviven 80 por ciento, pero sólo una de cada mil llega a reproducirse, de acuerdo con expertos.



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