Hundido en la violencia, Jalisco cambia gobierno


Juan Carlos G. Partida

Corresponsal

Periódico La Jornada
Jueves 6 de diciembre de 2018, p. 29

Guadalajara, Jal., Enrique Alfaro Ramírez recibirá hoy de Aristóteles Sandoval la estafeta de gobernador de Jalisco, entidad donde prevalece la violencia contra policías y una sangrienta disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación, que encabeza Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y el cártel Nueva Plaza, formado por una escisión del primero y dirigido por Carlos Enrique Sánchez Martínez, El Cholo.

Este miércoles, a unas horas del relevo del militante del Partido Revolucionario Institucional por el de Movimiento Ciudadano, sicarios mataron al tercero al mando de la policía municipal de El Salto, y el lunes pasado seis policías estatales fueron abatidos en La Huerta y otro resultó herido cuando civiles armados con rifles de alto poder intentaron rescatar a uno de sus compañeros detenido.

Este año al menos 25 policías han sido asesinados. Estos ataques se han vuelto frecuentes desde abril de 2015, cuando 15 agentes estatales fueron abatidos y cinco resultaron lesionados en una emboscada en la carretera libre Guadalajara-Puerto Vallarta.

Otro caso sobresaliente fue el derribo de un helicóptero del Ejército Mexicano con un lanzacohetes en el municipio de Villa Purificación, lo que dejó seis militares muertos y 12 heridos, entre soldados, policías federales y estatales, el primero de mayo de 2015.

Alfaro Ramírez recibirá también una entidad en la que abundan las fosas clandestinas, de las que este año se han exhumado 52 cuerpos; asimismo, cifras oficiales señalan que hay casi 4 mil desaparecidos, incluidos tres ciudadanos italianos que policías de Tecalitlán entregaron a delincuentes en enero pasado, y tres jóvenes estudiantes de cine fueron asesinados y, según la fiscalía, disueltos en ácido por una equivocación de criminales.

Alfaro gobernará un estado que se hizo noticia mundial por cientos de cadáveres que no cabían en los refrigeradores de la morgue; casi 400 fueron apilados en cajas refrigeradas de tractocamión, una de las cuales, con 277 cadáveres, deambuló durante una semana por varios municipios de la zona conurbada de Guadalajara en septiembre.

El nuevo mandatario designó fiscal al ex gobernador interino panista y ex procurador estatal Gerardo Octavio Solís Gómez, cuyo historial está manchado por diversas violaciones a los derechos humanos cuando fue procurador, lo que denunciaron en su momento organismos nacionales e internacionales.

Alfaro logró que el Congreso local reformara la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado para separar las áreas de procuración de justicia del mando operativo de la policía estatal, y nombró secretario de Seguridad Pública al general Daniel Velasco Ramírez.

Pese a cuatro cambios de fiscal, al menos 7 mil 200 personas fueron asesinadas en Jalisco durante el sexenio que termina, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

De enero a octubre pasados se dio muerte a mil 596 personas, más que el total del año anterior y mucho más que en el primer año del gobernador que hoy se despide, cuando se contabilizaron mil 99 carpetas de investigación por homicidio.

Desde 2014, segundo año de gobierno, las cifras no han dejado de crecer: de 907 a mil 19 en 2015, y mil 153 en 2016. El año pasado hubo mil 369 homicidios.

La escalada de violencia de 2018 comenzó en marzo, cuando las diferencias entre El Mencho y El Cholo desencadenaron el primero de muchos multihomicidios: ocho cadáveres mutilados fueron abandonados en una camioneta en la colonia Morelos de Guadalajara.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook
A %d blogueros les gusta esto: