Greta Thunberg ¿figura o mensaje?


Hace aproximadamente un año Greta Thunberg, una joven sueca de 16 años, decidió emprender una campaña en solitario para pronunciarse contra la crisis ambiental por la que está pasando el mundo.

De sus aparentes inofensivas y poco relevantes ausencias los viernes del colegio para ir al Parlamento Sueco y protestar ante los políticos, ha pasado a estar bajo el foco de atención mundial, con millones de personas apoyándola y otros cuantos levantándose en su contra.

Voces en contra

La acusan de alarmista, extremista, narcisista o que detrás de ella están los intereses de compañías de productos eco-friendly.

Recientemente también se habló de tener conexiones con la monarquía de Mónaco, quien se dice costeó su viaje a la Cumbre sobre la Acción Climática que Naciones Unidas, realizada en la ciudad de New York, Estados Unidos, a bordo del velero Malizia II.

Pero sus detractores no son solamente ciudadanos en redes sociales, sino políticos y figuras públicas.

Ante uno de sus discursos en el que enuncia que “La gente sufre, la gente muere, ecosistemas enteros se derrumban. Estamos en el comienzo de una extinción masiva y de lo único que puedes hablar es de dinero y cuentos de hadas de crecimiento económico eterno”, el mandatario estadounidense Donald Trump tuiteó: “Parece una niña muy feliz que espera un futuro brillante y maravilloso. ¡Es tan agradable de ver!”.

El presidente ruso Vladimir Putin también ha dado su postura sobre el activismo de Thunberg, diciendo entre otras cosas que es loable que los jóvenes presten atención a los problemas ambientales, pero que nadie le ha explicado a Thunberg cómo funciona al mundo. 

 

 

En ambos caso Thunberg ha respondido con la sutileza, pero efectividad, de cambiar el perfil de su red social, en el caso del mandatario Trump se presentó a si misma como “Una niña muy feliz que espera un futuro brillante y maravillosa” y en la ocasión del presidente ruso Thunberg se describió como una “adolescente gentil pero mal informada”.

Algunos medios de comunicación, como el diario suizo Weltwoche la señalan como un buen elaborado producto de marketing, otros como una columna en el diario digital Libre Mercado se refieren a ella como una herramienta de sus padres (Svante Thunberg, actor de teatro y Malena Ernman, cantante de ópera) para alcanzar la fama y obtener ingresos:

“Greta siente, padece, se desgarra y llora por las abominaciones meteorológicas que imagina que podrían pasar en el mundo cuando ella crezca… Mientras tanto, Svante la mira, la teledirige como una niña folklórica de la posguerra española, la Lola Flores del cambio climático. La copla medioambiental de Greta ya la cantan políticos y científicos de nuestra era. Greta termina su discurso ante las Naciones Unidas, su padre aplaude. La niña se baja del escenario aparentemente rota”, señala la publicación.

Otros simplemente se limitan a atacarla e insultarla, como el caso del entrenador italiano Tommaso Casalini, quien en una publicación de Facebook dijo sobre Thunberg: “Esta puta de 16 años puede ir a prostituirse, ya tiene edad”. Mientras que en Brasil el locutor radial Gustavo Negreiros aseguró que a Thunberg “le falta sexo”.

“Que se fume un cigarro de marihuana, allá en Suecia”, comentó el locutor. Ambos hombres fueron destituidos de sus puestos y presentaron disculpas públicas por sus palabras que generaron repudio entre la sociedad.

 

Sobre el Asperger

Hay quienes dicen no entender el rostro de Thunberg mientras se dirige al público, otros se burlan de sus expresiones y lo encuentran como la mayor prueba de que todo es actuado.

Gran parte de los modismos de Thunberg se deben al Asperger que le fue diagnosticado a los 11 años de edad, algo que solo ha servido de excusa para criticarla o burlarse de ella.

Como el presentador de Fox News Michael Knowles quien la definió como  “una niña sueca mentalmente enferma de la que se están aprovechando sus padres y la izquierda internacional”.

Como en casos anteriores, Thunberg decidió responder a los ataques sobre su condición con un mensaje a través de sus redes sociales: “Cuando los que odian van tras tus opiniones y diferencias, eso significa que no tienen adónde ir. ¡Y entonces sabes que estás ganando! Tengo Aspergers y eso significa que a veces soy un poco diferente de lo normal. Y, dadas las circunstancias adecuadas, ser diferente es un superpoder”.

A favor

“Greta es una defensora implacable y justa de la realidad científica expresada en los últimos informes del IPCC (el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU). A través de su activismo, ha logrado construir un movimiento mundial viral de jóvenes que, por primera vez, están obligando a los principales políticos a enfrentar la deuda generacional que se impone a los jóvenes en la actualidad, en forma de un clima cada vez más inhóspito”, comparte  Alexander Kaufman, especialista en política climática para el HuffPost.

El mismo diario recoge la opinión del holandés Bas Eickhout, europarlamentario verde y encargado de recibir a Thunberg en la Eurocámara el pasado abril, “Activistas como Greta no están pidiendo nuestro aplauso, sino nuestras acciones. El suyo no es un movimiento de regodeo, sino de hechos. Las soluciones están ahí, pero falta la voluntad política”.

Las palabras de Greta están moviendo masas alrededor del mundo. Miles de personas se reúnen en las grandes ciudades ante el llamado de Thunberg y la huelga Mundial por el Clima. Aunque son los jóvenes quienes más se sienten identificados con el movimiento, en las calles no parece haber una edad necesaria para participar.

Desde Canadá hasta Argentina, España, Italia y Australia, las personas salen con pancartas y gritos para exigir se tomen acciones: “No hay un planeta B”, “Somos el futuro pero nos encargamos del presente”, son algunos de los enunciados que caracterizan las protestas.

“No entiendo por qué los adultos deciden burlarse de jóvenes y niños solo por comunicar y reaccionar lo que dice la ciencia, en vez de hacer algo bueno. Supongo que deben sentir que amenazamos su visión del mundo o sus intereses. Y eso lo tenemos que tomar como un cumplido. Estamos teniendo tanto impacto que la gente quiere silenciarnos, nos hemos vuelto demasiado fuertes para ser manejados, por eso intentan silenciarnos”, expresó Thunberg durante un discurso. 

El ambiente

Mientras ambas partes defienden su postura sobre la imagen de la activista, y hay quienes incluso afirman que hablar de cambio climático y catástrofes ya de por sí es exagerar, noticias como el desprendimiento en la Antártica de un iceberg de 315 mil millones de toneladas o las imágenes de un oso grizzly famélico debido a, según algunos expertos, la baja población de salmón a causa del cambio climático, se escuchan a diario.

Según la ONU, las consecuencias del cambio climático podrían ser irreversibles en 2030 si no se toman las acciones necesarias. El planeta podría alcanzar una temperatura de 1,5 ℃ lo que traería consecuencias como aumento del deshielo o muerte de los corales, solo por mencionar algunos casos.

 

Defender el planeta, más peligroso de lo que parece

Pero el “odio” hacia Thunberg no es exclusivo. Solo en México para el año 2018 fueron asesinados 164 activistas ambientales. Este año el gobierno de Manuel López Obrador extendió sus intenciones de invitar a la joven sueca al país azteca. Por otro lado en Guatemala se entre 2017 y 2018 se registraron 884 ataques y 39 asesinatos contra activistas ambientales. 

“Como mujer nunca pensé que el buscar justicia por el río Cahabón me fuera a afectar no solo a mí, sino a mis padres, mis hijas, mis hermanos”, reflexiona Ana Rutilia Ical Choc, líder indígena guatemalteca defensora de derechos medioambientales, en un artículo para el portal de noticias RT.

Del mismo pensar es el activista Bernardo Caal Xol, lider del pueblo Qéqchí de Guatemala  “Te mucho que ocurra conmigo lo que sucedió con Berta Cáceres. A pesar de que tenía el acompañamiento de la Corte Interamericana, aún así la mataron”.  

El nombre de Thunberg suena fuerte para obtener el premio de Nobel de la paz que se entregará la próxima semana, mientras prepara su visita a Chile para participar a la  COP25 a realizarse en diciembre.

Sea que esté a favor o en contra de Thunberg, no se puede negar que su mensaje ha calado fuerte, como la foto subida por el usurio  Drew Hutton en Facebook donde muestra a Ariel Ehlers una estudiante de 12 años quien inspirada por Thunberg, fue la única persona en su natal  Chinchilla en Western Downs (Australia) que salió a protestar por el clima. 



MÁS INFORMACIÓN

A %d blogueros les gusta esto: