Edith González, ícono de sensualidad, trascendió en la televisión, el cine y el lienzo



Edith González, ícono de sensualidad, trascendió en la televisión, el cine y el lienzo


▲ He abordado personajes como Salomé con mucho respeto y cariño, expresó Edith González.Foto Fabrizio León Diez
Juan José Olivares

 

Periódico La Jornada
Viernes 14 de junio de 2019, p. 8

Edith González es un ícono femenino que trascenderá.

Así lo pensaba y lo expresó a La Jornada en una entrevista que ofreció al diario en su casa, en 2002.

“Cuando pensé en la trascendencia, quise que un gran pintor me retratara, porque tengo la impresión de que la televisión y el cine no sirven para ello. Por medio de unas tías, amigas de Alberto Gironella, pedí al artista que hiciera un cuadro mío… lo cual cristalizó en una obra que se llama Edith González como la infanta Margarita”, que es parte de la colección permanente de un museo en Alemania.

Le gustaba su cuerpo, porque era sensual: le servía, le funcionaba. Tengo todo completo, cinco dedos en cada mano y en cada pie. Tengo problemas digestivos, pero nada grave, y después de esto digo que es un cuerpo bien hecho. A mí me gusta el cuerpo delgado. No me gusta el voluptuoso, pero sí que tenga las cosas que debe poseer; pues sí… creo que es un cuerpo que tiene gracia al moverse.

No sólo tenía la gracia, sino la delicadeza y el poder para destacar, como actriz y como mujer.

Te vamos a extrañar

Su cuerpo fue deseado por múltiples artistas plásticos para inmortalizarlo en sus lienzos y ayer dejó este plano, avasallado por una enfermedad que no perdona sexo, edad ni belleza.

La mañana de este jueves, su amiga, otra actriz, Leticia Calderón confirmó el deceso de Edith González en su cuenta de Twitter con este mensaje: ¡Güera (Edith) te vamos a extrañar! No hay dolor más duro que el que está sintiendo tu mami a quien abrazo con mucho cariño.

El programa Hoy, de Televisa (empresa en la que trabajó casi toda su vida), también confirmó la noticia con la autorización de la familia de la actriz.

Edith cerró su círculo. Esta era una frase recurrente en ella en su último trabajo en la caja mediática, en el programa Este es mi estilo (de Televisión Azteca), en el que era crítica de moda.

El cáncer hizo que Edith González dejara a su hija, Constanza, y a su esposo, Lorenzo Lazo, sus amores, con quienes viajaba por doquier para paliar el dolor del cuerpo y fortalecer el espíritu, que le dio armas para luchar contra el cáncer, contra una metástasis que siempre acechó, esperando el momento para arrebatarle ese cuerpo delicado.

Edith González fue actriz desde su infancia. Participó en alrededor de 40 telenovelas, entre las que destacan Los ricos también lloran, Rosa salvaje, Doña Bárbara y Corazón salvaje. En cine, se le recuerda en producciones como El rey de los Gorilas, Cyclone, Fabricantes de pánico, Adiós Lagunilla, adiós, así como Salón México.

La actriz nació el 10 de diciembre de 1964 en Monterrey, Nuevo León. Es hija de Efraín González, un contador, y de Ofelia Fuentes, una ama de casa.

También participó en teatro desde temprana edad, como en Hansel y Gretel. Después hubo muchas otras obras, como Magnolias de acero y Un día particular.

En 1971, de apenas 6 años de edad, apareció en su primera telenovela, Lucía Sombra, y durante esa década tuvo participaciones en muchas más.

Los ricos también lloran

Interpretó a la joven María Isabel Salvatierra en Los ricos también lloran, emblemático culebrón de la cadena de Chapultepec 18, la cual se retransmitió en países de habla hispana como Colombia, Argentina, Perú y España, así como en Brasil, Italia y Turquía.

¿Escoges a tus personajes? Le preguntó el periodista Fabrizio León en ocasión de su entrevista con este medio.

No, respondió. “Lo que pasa es que Televisa hace un estudio y decide sobre la gente que, digamos, le rinde más frutos. En este estudio yo estoy del lado de las más buenas y el público elige verme como buena.

¿Buena de carácter o porque está muy bien tu cuerpo?, reviró el comunicador.

“No sé qué quisieron decir; lo que sé es que no me quieren poner en personajes de villana. Hace tiempo yo quería hacer La Colorina y estuve peleando con varios ejecutivos de Televisa, porque ellos no querían. Me decían que, según los estudios, la gente me quiere ver de buena. Yo les dije ‘bueno, pues sí, pero tengo que crecer, hacer otros personajes’’’.

Encarnó a la deseada Salomé de la longeva puesta en escena Aventurera, personaje que defendió a capa y espada, como todo por lo que abogaba la Güera.

“He abordado este tipo de personajes con mucho respeto, con mucho cariño. Un día fui a un lugar llamado Savoy para conocer a esas mujeres y platicar con ellas; me aceptaron muy tranquilas. Yo las respeto muchísimo, no solamente porque soportan a hombres borrachos y tienen una vida dura, sino porque la mayor parte de ellas son madres. Siempre me ha confundido la doble moral de un señor que por el hecho de contratarlas para un servicio se siente con la libertad de llamarlas de forma despectiva. No soporto que hablen mal ellas; no entiendo esa doble moral. Tratan como algo inmaculado a su noviecita santa y a una chava que está haciendo un servicio, que está trabajando por circunstancias que muchas veces ella no escogió, la tratan como si fuera un objeto…”

Incesante lucha

González hizo público su diagnóstico de cáncer de ovario, enfermedad que combatió sin dejar de trabajar.

Batalló sin cesar y se mostraba como una partisana contra esa enfermedad. Comentaba que se había ido, pero en tiempos recientes se decía que el cáncer que ella aseguraba estaba en remisión había regresado con más fuerza.

No hagan esas cosas, que espantan a la familia, afirmó a través de un video que compartió en sus redes sociales.

La actriz explicaba que seguía recibiendo inmunoterapias, única forma de evitar la recurrencia; no es ningún secreto.

Sin embargo, semanas después, fue recluida en el hospital Ángeles, de Interlomas. La madrugada de este jueves fue desconectada de las máquinas que la mantenían con vida.

¿Cómo hacía para cuidar su imagen y que la prensa no hablara de su intimidad?

No hablo. Cierro la boca, fue su respuesta.

Querido pasado, gracias por tus enseñanzas. Querido futuro, estoy preparada. Dios mío, gracias por una nueva oportunidad, fue uno de los últimos mensajes en Twitter de la primera gran Aventurera.

Este viernes, a las 11 horas, la comunidad artística y cultural de México le rendirá un homenaje público en el teatro Jorge Negrete, sede de la Asociación Nacional de Actores.



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