Discapacidad y pobreza extrema ponen a prueba promesas de inclusión en Edomex



▲ Xóchitl padece varias discapacidades y recibe educación especial en el Centro de Atención Múltiple número 86 ubicado en el cerro Lomas de San Isidro, en el municipio de La Paz, estado de México, donde es imposible utilizar silla de ruedas.Foto Diana Ramón
René Ramón

Corresponsal

Periódico La Jornada
Lunes 11 de marzo de 2019, p. 27

La Paz, Méx., La vida de Isabel Jiménez García pareciera salida de un México que ya no existe, al menos en las zonas urbanas. Con voluntad, esfuerzo y dedicación, enfrenta la inacción gubernamental hacia su hija Xóchitl, de nueve años de edad, quien padece discapacidad múltiple.

Todos los días, Isabel carga con un rebozo a la niña y camina dos horas entre veredas. Desciende del cerro Lomas de San Isidro hasta el Centro de Atención Múltiple (CAM) 86 Doctor Ernesto Guevara de la Serna, ubicado a la mitad de la colina, donde Xóchitl recibe educación especial.

Entre las carreteras federales México-Puebla y México-Texcoco se puede observar la franja de miseria sobre el cerro: ocho colonias con gente expulsada de sus comunidades de origen por la pobreza.

Allí los colonos no tienen agua potable ni drenaje, mucho menos atención de las autoridades, y quienes viven en la cima, como Isabel y Xóchitl, de la colonia Libertad, deben subir la pendiente para volver a sus hogares.

Xóchitl, de nueve años de edad, no puede valerse por sí misma: padece síndrome de Down, además de discapacidades motriz y visual. De no ser por la dedicación de su madre, estaría postrada en una cama.

En donde vive no hay transporte público porque el camino principal solo está pavimentado en algunos tramos y resulta imposible usar una silla de ruedas.

Su madre tiene casi una década luchando contra la adversidad. Acudió al CAM número 86 de Lomas de San Isidro cuando Xóchitl tenía ocho meses de nacida. Ya tiene ocho años y cuatro meses y aún la carga sobre su espalda.

El esfuerzo físico no la doblega. Ha valido la pena, dice. Su mirada se pierde en la nostalgia. Con brillo en sus ojos, habla de las bondades de la escuela especial.

A su lado está Xóchitl, quien antes no se sostenía y ahora puede estar sentada en una silla. A cada persona que la mira le tiende la mano y dice ¡Hola, soy Xóchitl!

Pese a la educación especial y la terapia del CAM, nunca podrá caminar. Cada día crece y pronto Isabel no podrá cargarla a cuestas. Son dos horas rumbo al centro de atención.

Otros 15 alumnos con discapacidades múltiples también enfrentan serias dificultades para su traslado al CAM, a cargo del sicólogo Ponciano Cruz Barragán.

En el estado de México, según la Secretaría de Educación estatal, operan 170 CAM, donde 10 mil personas reciben educación inicial, prescolar, primaria y secundaria, así como talleres de formación laboral.

Ponciano Cruz sostiene que la pobreza es caldo de cultivo de las discapacidades en México y que los CAM de las zonas marginadas son los que atienden la mayoría de los casos.

La pobreza, argumenta, deriva en carencia intelectual, malos cuidados durante el embarazo, deficiente atención médica en el parto, drogadicción de mujeres embarazadas y madres, y en el caso de los menores, inadecuada alimentación y falta de atención en casa, que pueden ocasionar alguna incapacidad.

“Si la discapacidad es una vulnerabilidad, la pobreza extrema hace aún más vulnerables a los niños. El Estado utiliza el termino ‘inclusión’ por moda, no porque verdaderamente apoye a las personas con discapacidad”, sentencia.

Señala que mientras el gobierno pretende ahorrarse recursos, la discriminación y la marginación de personas con discapacidad se profundiza en las zonas pobres del estado y del país.

A Ponciano Cruz le preocupa el destino de Xóchitl, pues visita a Jesús Quesada, un ex alumno del CAM, quien a sus 18 años de edad está postrado en cama. A su familia le resulta imposible trasladarlo.

Como Jesús, otros alumnos del CAM abandonan la escuela cuando crecen, y todo indica que con Xóchitl la historia volverá a repetirse, dice Ponciano Cruz con tono de frustración.



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