cómo pasar de ser el motor industrial de Andalucía a ser la ciudad con más paro de España


Linares se ha convertido en triste protagonista de la actualidad del país a raíz de los disturbios de este último fin de semana en los que varios manifestantes se enfrentaron a la Policía por la brutal agresión que sufrió un vecino de la localidad y su hija de 14 años por parte de dos agentes fuera de servicio. 

Lo que algunos no saben es que el pueblo jiennense lleva años de tensión acumulada por la difícil situación económica: con un 30,9% de desempleo, es la ciudad de más de 20.000 habitantes con más paro de España. El escaso empleo juvenil preocupa; más del 50% de los jóvenes de la localidad andaluza no tiene trabajo. Los vecinos denuncian el abandono por parte de la administración y piden un plan de actuación inmediato para relanzar la economía del municipio.

Quiebra de Santana Motor

Linares se convirtió durante décadas en el grueso industrial de la provincia.Santana Motor fue una de las plantas automovilísticas más importantes de España y la economía del municipio prosperó durante años. Con la marcha de Suzuki, la Junta de Andalucía se hizo cargo de la gestión de la empresa hasta que decidió cerrar en 2011 dejando a más de 2.500 trabajadores en la calle. 

“El pueblo está cansado, lleva echándose a la calle durante mucho tiempo y no va a parar”

Este domingo se han cumplido diez años de la aprobación por parte de la administración andaluza del Plan Linares Futuro, un proyecto con el que se prometió la reindustrialización de la comarca. “Con las prejubilaciones se consiguió cierta paz social con los trabajadores, pero la segunda parte, que consistía en atraer nuevas empresas, no se ha cumplido”, explica Javier Saigner portavoz de la plataforma ciudadana Todos a una por Linares

Con el cierre de Santana Motor llegó la quiebra de varias empresas auxiliares sumergiendo a Linares y a la comarca en una profunda crisis. Muchas familias linarenses siguen viviendo de las pensiones de los santaneros que sustentan la economía de tres generaciones, de abuelos a nietos. La localidad pasó de ser una ciudad industrial a sustentar su economía en el comercio y la hostelería, sector que se ha visto muy afectado por la reciente crisis sanitaria.

Cierre de comercios 

Desde hace ya unos años, se han cerrado paulatinamente varios comercios tradicionales que han tenido que bajar la persiana para siempre. Lo más llamativo es el inminente cierre del centro comercial de El Corte Inglés y del local de Zara; como consecuencia, alrededor de 300 personas perderán su empleo. El Ayuntamiento ha intentado evitar el cierre de los grandes almacenes, pero solo ha conseguido que la empresa se comprometa a que sea un cierre temporal.

Muchas familias siguen viviendo de las pensiones de ‘santaneros’ que sustentan la economía de tres generaciones

“Nos hemos reunido para conseguir que no cese la actividad completa y hemos conseguido el compromiso de que la primera planta quede abierta”, explica Raúl Caro, alcalde del municipio. El Corte Inglés es un reclamo para visitantes de pueblos vecinos que van a Linares para hacer sus compras. “Si la gente no nos visita, es muerte para todos, no van a los bares, a los pequeños comercios… Linares se va a quedar peor que una aldea”, comenta Raquel, trabajadora de la sección de infantil que ha perdido este miércoles su trabajo.

Las empresas han ofrecido a sus trabajadores reubicarles en diferentes puntos de España, condición “inaceptable” para muchos de sus empleados que no quieren separarse de sus seres queridos. “Son personas que tienen sus familias, sus maridos, sus hijos y evidentemente tienen que cambiar el domicilio”, denuncia Loli, empleada de limpieza de Zara.

Un pueblo enfadado con las administraciones

El Ayuntamiento ha pedido que tras el cierre se alquile este espacio para nuevos comercios. Caro se muestra optimista frente a la reindustrialización de la comarca y la futura creación de empleo. Juanma Moreno ha anunciado este miércoles la cesión de terrenos de Santana a Linares, con la que se espera una inversión económica de 11 millones de euros.

El bolsillo de los linarenses ha recibido muchos golpes y las medidas llegan tarde. La ciudadanía se sustenta gracias a la economía sumergida y algunos puestos de trabajo en la época de recogida de aceituna. “El pueblo está cansado, lleva echándose a la calle durante mucho tiempo y no va a parar”, explica Ángel Rodríguez, portavoz de Yo creo en Linares, una plataforma ciudadana impulsada por los jóvenes del municipio. 

Algunas familias viven en la pobreza

La alternativa para muchos vecinos de esta ciudad es sobrevivir gracias a la caridad. Aquellos para los que sus empleos en negro no son suficiente para llegar a fin de mes la ayuda de Cáritas se convierte en su salvación. El comedor social de Linares alimenta diariamente a alrededor de 25 familias y 40 sin techo, y su número parece aumentar con la pandemia. Cristóbal Lupiánez, coordinador de Cáritas en Jaén, ha contado para 20minutos.es que los linarenses son “muy altruistas” y que nunca les falta ayuda.

El alcalde de Linares ha calificado a Linares como una ciudad “muy luchadora y emprendedora” que está cansada de recibir golpes y del “incumplimiento por parte de las administraciones”. Según el portavoz de Todos a una por Linares: “Aunque las últimas revueltas no tengan nada que ver con el desempleo, es cierto que sí hemos apreciado en la ciudadanía, sobre todo a través de redes sociales, un aumento de la tensión”.



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