no sobresalir ni estar en la oscuridad”



Antonio Sánchez tocará el 13 de junio en el recinto de Reforma. Las imágenes fueron tomadas de su página de Facebook
Juan José Olivares
 

Periódico La Jornada
Lunes 28 de mayo de 2018, p. a10

Antonio Sánchez es un bad hombre muy trabajador que vive en Nueva York desde hace varios años.

Su talento con la batería lo ha llevado a tocar con los jazzistas más gruesos en el mundo (forma parte del grupo de Pat Metheny). Es hoy día uno de los creadores sonoros mexicanos más importantes en el plano internacional.

Egresado del Colegio de Música de Berklee, regresa a su terruño, Ciudad de México. Presentará uno de sus mejores trofeos: la música que creó para Birdman, película de Alejandro González Iñárritu que obtuvo cuatro premios Óscar.

Musicalizará en vivo la mencionada cinta en el Auditorio Nacional. Sólo él y su batería.

Cuenta a La Jornada que, a manera de instinto realizó este score, primero en la historia del cine que se hace con ese instrumento, y el cual obtuvo varios premios, entre ellos un Grammy y un Globo de Oro.

Sánchez señala que El negro Iñárritu se puso en contacto con él en 2013 para hacerle la propuesta de componer la música para su película sólo con la bataca.

Fue, afirma, una proposición de miedo, porque no hay otra película que tenga su música con el instrumento de los tambores, bombos y platillos.

Sánchez tampoco había trabajado antes para una película; sin embargo, después de recibir el guion, creó temas rítmicos para cada uno de los personajes.

Espontaneidad

González Iñárritu buscaba espontaneidad e improvisación, y Sánchez sólo con el texto del filme comenzó a viajar en su estudio imaginando las escenas. Manufacturó muchas placas y luego esperó a que la producción se trasladara a Nueva York poco antes de comenzar a rodar. Visitó el set durante un par de días para obtener una mejor idea. Después de esto, él y el director fueron a un estudio para grabar otras piezas.

Durante estas sesiones el cineasta lo guiaba levantando la mano para indicar un acontecimiento –como un personaje abriendo una puerta– o describiendo el ritmo con sonidos verbales.

En su encuentro, el realizador explicaba a su compatriota cada escena. Nos la imaginábamos juntos y me indicaba con señas cuando quería la siguiente parte. Fue un proceso poco ortodoxo. Luego, esos demos los llevó al plató y algunas de las escenas las ensayaban.

Después fueron a Los Ángeles para ahondar en las cosas que les habían gustado. Muchas se modificaron ya con instrucciones directas del realizador. Lo que acabó en el filme fue la combinación de esas sesiones. El instinto nos llevó…, indica Antonio Sánchez, quien ya musicalizó en vivo Birdman en el teatro Metrópolitan.

Este proceso metafísico de inmersión cinematográfica de Antonio Sánchez y González Iñárritu tuvo tanto poder que 20th Century Fox propuso al músico que interpretara en vivo el score como último jalón de publicidad para el filme, que el próximo 13 de junio se proyectará en el Auditorio Nacional, musicalizado por el jazzista. Él y su batería, nada más.

Este espectáculo es una experiencia única e inédita, califica Sánchez.

Lo que hace en vivo, explica, “es tratar de seguir la pauta dramática que se consiguió en la película. Una vez que eso sale, viene la improvisación. Por ello, cada show es diferente. No es como ir a presenciar una musicalización de El señor de los anillos, en la que cada nota va exacta con la escena. Esto es algo más libre. Incluso la reacción del público influye en mi interpretación”.

Sánchez asegura que su idea es fusionarse, “hacer una simbiosis perfecta con la película. No quiero sobresalir, pero tampoco estar en la oscuridad, porque es un show en vivo, una combinación entre proyección y concierto”.

Antes de cada presentación, el músico introduce a la audiencia. Es decir, comenta sobre la historia, acerca de cómo se originó.

Me gusta contar a la gente cómo lo grabamos, cómo fue el proceso creativo… Eso hace que la vea con otros ojos. Se da cuenta de los detalles, y al final, también ofrezco un regalo sorpresa con la batería… No quedarán decepcionados.

Hay que recordar que Antonio Sánchez publicó el año pasado Bad hombre, respuesta político-cultural a la retórica de Donald Trump, quien decía que la mayoría de mexicanos en Estados Unidos era gente de mala reputación. Es una placa en la que ejecutó, además de la batería, otros instrumentos electrónicos. Fue el ingeniero y productor, además se dio la oportunidad de incorporar, en una de sus piezas, parte del corrido de Benito Canales, con la voz de su abuelo, el primer actor Ignacio López Tarso.

Su reciente disco es Channels of Energy, hecho con piezas de su autoría en versión de big band. Es un álbum doble que grabó con una de las orquestas más exitosas de ese rubro en el jazz, la WDR Big Band, de Colonia, Alemania, bajo la dirección de Vince Mendoza, encargado de los arreglos.

Ahora regresa al estudio con su banda Migration para grabar música nueva. En recientes días comenzó a emitirse la serie Get Shorty, que también fue musicalizada por él.

Antonio Sánchez musicalizará en vivo Birdman, en el Auditorio Nacional, el 13 de junio, a las 20:30 horas.



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